La oficina de turismo de Vaduz ofrece un sello de pasaporte de recuerdo — la excusa perfecta para una parada rápida en la capital de uno de los países más pequeños de Europa.
Una pequeña tradición conocida por los viajeros coleccionistas de países: por unos pocos francos suizos, la oficina de turismo de Vaduz sella el pasaporte con un recuerdo de uno de los estados más pequeños del mundo. No es un visado real — Liechtenstein forma parte del espacio Schengen — pero es un gesto simbólico muy apreciado por los aficionados a los microestados. Es la excusa perfecta para una escala de una noche en Vaduz o Schaan: tiempo suficiente para conseguir el sello, pasear por el centro peatonal y dormir aquí en lugar de seguir hacia Suiza o Austria. Los hoteles seleccionados aquí son todos céntricos, a pocos minutos a pie de la oficina de turismo, ideales para tachar Liechtenstein de la lista sin perder tiempo.