Tres países se tocan a pocos kilómetros del centro de Liechtenstein: ideal para un fin de semana que combina senderismo alpino, mercados suizos y cafés de estilo vienés sin apenas conducir.
Pocos destinos en Europa permiten cruzar tres países en una sola mañana sin esfuerzo: Liechtenstein está encajado entre Suiza (cantones de San Galo y los Grisones) y Austria (Vorarlberg), con pasos fronterizos abiertos y sin controles sistemáticos. Desde Schaan o Vaduz bastan 15-20 minutos para llegar a Feldkirch, en el lado austriaco, con sus callejuelas de colores y sus cafés de estilo vienés, o a Buchs y el valle del Rin sangalense, en el lado suizo, para un mercado o una caminata hacia el Rätikon. El fin de semana ideal combina así museos, mercados y senderos de montaña sin pasar nunca más de 20 minutos en coche. Los hoteles seleccionados aquí, todos en el centro del país, son el campamento base perfecto para este triángulo fronterizo, acostumbrados a viajeros que exploran los tres países desde una sola base.